Poner límites y autoestima

Recuerdo que en alguna ocasión, cuando he puesto un límite con alguna persona, me he encontrado con algún tipo de resistencia para que cambie lo que le he pedido. Le dije a la otra persona lo que necesitaba que cambiara y en la siguiente oportunidad parecía como si hubiera hablado con una pared… ¿Te ha pasado esto alguna vez? Con lo difícil que es expresarnos y decir lo que necesitamos para mejorar nuestro bienestar emocional y autoestima, encima se nos suma que los demás van a lo suyo y ni siquiera nos escuchan. Eso sí, cuidado con una cosa importante:

No podemos controlar lo que los otros decidan hacer…

pero sí lo que hacemos nosotros. Me explico: en estas circunstancias, no todo depende de lo que uno haga porque las relaciones dependen de lo que haga cada interviniente. Pero sí podemos cambiar lo que hacemos nosotros.

Cuando alguien hace algo que no nos gusta o nos incomoda y nos está costando nuestra salud mental, tenemos dos opciones: callarnos o decirlo (las dos muy respetables). Si nos callamos la situación seguirá como siempre. Pero si lo decimos, damos la oportunidad a la otra persona que cambie lo que necesitamos y puede mejorar nuestra relación. Y aquí viene lo importante.

¿Qué depende de mí?

Si la otra persona no nos hace caso cuando expresamos lo que necesitamos, es importante que también le expreses las consecuencias de no hacerlo y cumplirlo cuando no se respete. Es decir, en el momento en que lo pedimos, también debemos tomar acción. Podemos repetirlo una y otra vez, pero si no tomamos acción, es más difícil que nuestros límites sean tenidos en cuenta.

Y aquí está la clave: poner un límite no es solo comunicarlo, sino actuar en consecuencia. Las acciones que tomamos son las que refuerzan ese límite.

Esto es lo que puedes hacer

Te pongo un ejemplo sencillo. Si tu límite es “No quiero que comentes sobre mi cuerpo”, podrías decir algo como:

Frase en recuadro
“Cuando comentas sobre mi cuerpo me siento muy triste e incómodo/a. Si vuelves a hacerlo, dejaré de quedar contigo y tomaré distancia.”

De esta forma, no solo comunicas el límite, sino también cómo te sientes y lo que harás si no se respeta. Esto ayuda a que la otra persona entienda el impacto de sus acciones y sepa que habrá consecuencias si continúa. Y si no lo respeta y cumples tus consecuencias, verá que tu límite es en serio y probabiliza que lo cumpla.

Recuerda: un buen límite tiene tres componentes:

1️⃣ Comunicarlo con claridad.

2️⃣ Expresar cómo te hace sentir.

3️⃣ Cumplir las consecuencias que estableciste.

Es un acto de cuidado hacia ti mismo y de respeto hacia tus necesidades.

Psicólogo en Almería: Ayuda cercana y profesional

Si te encuentras en este tipo de situaciones en las que te sientes agobiado o agobiada, notas que te preocupan muchas cosas y este tipo de situaciones limitan tu vida, no dudes en buscar ayuda profesional. La terapia es una herramienta eficaz para aprender a manejar dificultades y mejorar tu bienestar emocional. Si lo necesitas, no dudes en contactarme. Mi enfoque en terapia está orientado a proporcionar un espacio de apoyo emocional en el que te sientas escuchado/a, comprendido/a y acompañado/a. Si estás buscando un psicólogo en Almería o terapia online, estaré encantado de ofrecerte una atención personalizada para abordar los desafíos emocionales y psicológicos que estés atravesando.

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